13 de julio de 2008
Queridas hermanas:
Ha llegado el momento de abrir las noticias del IX Capítulo General porque queremos comenzar a informaros de todo lo que acontece.
Después de los días de reflexión en Burlada con Antonieta Potente, en que experimentamos la necesidad de ensancharnos, de abrirnos, para descubrir y acoger desde lo más profundo, llegamos a Caleruega con el corazón bien dispuesto pues habíamos vivido por la mañana una entrañable Eucarística presidida por el padre Vito.
Al final de la misma, H. Luz Ortigosa expresó su acción de gracias:
“Celebrar la vida es descubrir que Dios habita en nuestra historia.
Descubrir su presencia en nuestra Congregación, una vez más, es agradecer a Dios la oportunidad que nos ofrece de vivir este momento como un acontecimiento especial, único, como un don que Él nos regala.
Al final de esta celebración llena de vida y de simbolismo, donde se entrecruzan el presente y el futuro (un presente que nos da a gustar el pasado ya maduro y que nos revela el futuro que está naciendo en el mismo instante en que lo saboreamos), quiero expresar un agradecimiento profundo a todas las hermanas de la Congregación, tanto a las que nos encontramos aquí y hemos podido disfrutar del encuentro durante estos días como a todas las hermanas que están en las comunidades aunque hayan estado presentes de otra forma entre nosotras.
También, agradecerte a ti, P. Vito, tu presencia en esta celebración. Recuerdo tu pronta respuesta donde me comunicaste que, con mucho gusto, nos acompañarías en este día. Como lo has hecho en otros momentos importantes para nuestra Congregación.
También agradeceros a vosotros, hermanos dominicos, vuestra presencia. Nos habéis abierto las puertas y ofrecido este lugar dominicano donde hemos podido celebrar juntos el comienzo de nuestro IX Capítulo General.
Gracias, de corazón, a todos los laicos que estáis entre nosotras. Nos encontramos en un momento importante de búsqueda en común y con ganas de seguir caminando juntos. Queremos seguir buscando y ser fieles al Carisma que nos permite sintonizar con la sed de los demás.
Éste es un momento de bendición y una oportunidad para dar gracias por nuestra historia.
Somos mujeres en búsqueda, abiertas al asombro, impulsadas a vivir la explosión de vida.
Estamos llamadas a ensanchar la mirada, a saber estar en la historia con una actitud itinerante, positiva y agradecida. A vivir este momento histórico con sabiduría tratando de tejer, en diálogo con la humanidad, otro mundo posible.
Animadas e impulsadas por el Espíritu, avancemos en este camino de la vida guiadas por la Luz que descubre horizontes e ilumina nuevas sendas. ”
De camino a Caleruega pasamos a saludar a nuestras hermanas de Aranda que nos esperaban con una suculenta merienda y un riquísimo bizcocho hecho en casa.¡ TODO UN DETALLE!. Al llegar a Caleruega nos encontramos todo a punto, habitaciones, lugares comunes y la sala de las asambleas ambientada con símbolos de un tapiz, un mundo que nos invitan a TEJER UNA VIDA PROFÉTICA Y MÍSTICA.
Después de cenar nos reunimos en dicha sala y entregamos las credenciales a la Priora General. Luego en un clima de silencio y oración fuimos orando con los diferentes símbolos que ambientaban el lugar. A continuación la Hna Luz Ortigosa se dirigió a la asamblea y dijo:
“Un Capítulo es una de las más bellas expresiones de la vida de una Congregación porque, tal como señala Carlos Azpíroz, Maestro de la Orden, los hermanos “acuden a él con sus gozos y esperanzas, tristezas y angustias -como un momento de inspiración- para pronunciar al mundo una palabra de gracia y verdad -como una espiración-.”
La preparación de nuestro Capítulo ha sido cuidada y articulada, de modo que hoy están aquí, representadas en todas nosotras, las voces de cada una de las hermanas de la Congregación para que el Capítulo haga un discernimiento, tratando de descubrir la voz del Espíritu que llega a través de todas, una voz que sigue convocándonos para dar respuesta a los hombres y mujeres de nuestro tiempo desde el carisma que hemos recibido.
En este momento y en este marco incomparable –Caleruega, cuna de Santo Domingo-, iniciamos el IX Capítulo General de la Congregación con el entusiasmo de vivirlo como un acontecimiento eclesial, un momento de Gracia, un espacio donde entre todas tomaremos decisiones que serán un enriquecimiento para la Congregación, para la Iglesia y para el mundo.
El tiempo de preparación llevado a cabo durante este año ha hecho posible que todas las hermanas nos sintamos implicadas y representadas en este documento borrador que tenemos entre manos, que recoge el sentir y la voz de todas y que, sin duda, iluminará nuestras decisiones hacia el futuro.
En este comienzo del Capítulo, me parece importante hacer referencia al nº 244 de nuestras Constituciones que nos recuerdan a todas las hermanas capitulares que, conscientes de que representamos a toda la Congregación, haremos prevalecer el bien común sobre todo interés particular, o de la propia casa o del propio Vicariato. Deberemos actuar animadas por el espíritu evangélico y por el amor a la Congregación. Procuraremos mantener la capacidad de diálogo, de colaboración y de confrontación abierta y sincera, de discernimiento y decisión.
También quiero recordar la llamada que el nº 264 de las mismas Constituciones nos hace a las hermanas capitulares a guardar secreto (mantener la prudencia) sobre aquellos asuntos que sean tratados en el Capítulo y pudieran ocasionar daño y perjuicio a la Congregación o a las hermanas.
De las reflexiones, diálogos y conclusiones a las que vayamos llegando durante el trabajo que realicemos estos días dependerá la respuesta de futuro que la Congregación queramos dar, durante los próximos años, para transformar nuestra vida por dentro y para recrear la capacidad de las hermanas de cara a seguir dando respuestas nuevas y significativas a un mundo en permanente cambio y para fortalecer nuestro Carisma de cara a vivirlo desde una nueva espiritualidad.
Como veis, tenemos ante nosotras unos signos: mundo, tela blanca y negra, tapiz, ovillos de lana, carpeta y libreta de trabajo capitular, cuaderno de salmos… y de fondo, el lema del Capítulo: “llamadas a tejer una Vida Religiosa y Mística que genere esperanza y vida”. Todos estos signos nos están hablando, en este momento, de una forma especial y quieren ser una interpelación para cada una de nosotras en este comienzo del Capítulo.
Quiero detenerme en uno de ellos: el Tapiz.
El tapiz está compuesto de urdimbre y trama. Hemos sido invitadas a SER TEJEDORAS DE UN GRAN TAPIZ CONGREGACIONAL. Tejer significa planear, idear, preparar, fraguar, organizar, urdir, forjar.
En el tapiz, la TRAMA es el conjunto de hilos de diferente color, entrecruzados, anudados con arte y en función del dibujo que se quiere reproducir. Ningún hilo es indiferente, hay diversos colores y tonalidades. Las figuras de un tapiz no se pintan. La imagen que va apareciendo, queda incrustada en el dibujo y es la imagen de una vida.
El TAPIZ nos hace ver lo que es la vida, lo que es nuestra vida… hecha con arte, dedicación, constancia, … basada en hilos diferentes que se entrecruzan, que se unen, y que reflejan todo un mundo de relaciones, de interacción con los demás, de dar y recibir, …
La TRAMA se va entretejiendo con actos, palabras, resonancias, experiencias, encuentros … Un elemento importante de la TRAMA es el sentido que damos a todo lo que vivimos y el cómo lo vivimos.
La URDIMBRE es como el telón de fondo del tapiz, que acoge a todos los hilos y sustenta la trama, desvelando poco a poco la gran obra de arte que vamos tejiendo entre todas.
Así es como a lo largo de la historia vamos ampliando el tapiz de la Congregación que va tejiéndose con la huella que vamos dejando cada una.
Hoy, ahora, en este lugar tan significativo para nuestro ser de Dominicas y después de haber vivido unos días de reflexión con Antonieta Potente, comenzamos este Capítulo sabiendo que tenemos la misión de continuar ampliando el tapiz porque hemos sido llamadas a ser mujeres proféticas y místicas en medio de este mundo que necesita un mensaje de esperanza y vida.
En este comienzo del Capítulo, y con la mirada puesta en los símbolos que tenemos delante, sería el momento de que cada una compartiéramos cuáles son los deseos, inquietudes, preocupaciones y expectativas con las que venimos.
Tiempo para compartir……….
Vamos a finalizar este primer encuentro del Capítulo pidiéndole a Santo Domingo que nos ilumine y acompañe en este camino. Canto: “Luz de la Iglesia”
QUEDA ABIERTO EL IX CAPÍTULO GENERAL”
Dia 14/07/08
A las 8.30h de la mañana hicimos la oración junto al pozo, todo allí nos hablaba de hondura, de sed, de agua de vida. Una oración que iba a lo más profundo de nuestra raíz dominicana y evangélica.
Alas 10.15h iniciamos con la elección de las escrutadoras siendo elegidas las hnas Karina Guaman y Vicenta Alejandro. A continuación dieron comienzo las sesiones informativas con la lectura de la Memoria de la Congregación presentada por la Priora General Luz Ortigosa. Tuvimos la suerte de poder ver los caminos que ha recorrido y ha abierto con gran esperanza la Congregación a lo largo de este sexenio. Después de la memoria que abarcó prácticamente todo el día, a las 19.30h se inició la Memoria Económica de la Congregación presentada por Jovita Pérz de Albeniz. Se interrumpió para participar en la Eucaristía celebrada en el pocito por el padre Otero, prior del convento.
Dia 15/07/08
Este día lo iniciamos a las 8.30h con la oración de la mañana, esta vez fue en el claustro de las hermanas de clausura y hicimos eco de los modos de orar de Santo Domingo.
Seguidamente después del desayuno, continuamos con el informe del Vicariato, expuesto por la hna Antonia Capa. ésta fue exponiendo como viven en Ecuador y Bolivia los pilares de nuestra vida. Un aspecto a destacar es : la Formación Inicial.
A continuación las hermanas de Mozambique, Ana Jesús y Blanca Elena expusieron su misión siempre apostando por la mujer en el campo de la sanidad y de la educación, apoyando proyectos solidarios.
Por la tarde se expusieron las memorias de los diferentes equipos en este orden:
Todos los equipos han seguido un esquema con unas pautas dado por l Consejo General:
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Prioridades
- Objetivos
- Acciones realizadas
- Valoraciones y conclusiones
- Pautas de futuro
De todo lo expuesto hemos podido deducir y valorar la riqueza de vida y misión, la importancia del trabajo en equipo y el gozo con el que cada equipo ha desempeñado la misión encomendada.
La novedad de este sexenio ha sido: El equipo de Justicia y Paz e integridad de la Creación y el equipo de Laicos.
A lo largo de este día tendrá lugar la elección de la Priora General y su equipo. Es tarea de todas invocar al Espíritu para que ilumine a las hnas capitulares en esta misión de elegir a las hermanas que han de guiar a la Congregación los próximos años.
Un saludo