El día 20 de julio hacia las 14 h. llegan a Caleruega: Sagrario, Javier, María, Marcel, Belén, Montse y Jaume, que van a participar en el Capítulo representando a los diferentes grupos de laicos. Saludos, alegría y encuentro festivo en una comida fraterna.
A las 16′30h. nos reunimos en asamblea. En este momento, la Priora General les da la bienvenida con la siguientes palabras:
En nombre de las hermanas que nos encontramos aquí reunidas en Capítulo General os doy la bienvenida.
Bienvenidos a este lugar, Caleruega, todo él rezuma sabor dominicano. Para todos nosotros tiene una gran importancia y sentido porque es la cuna de Santo Domingo.
Lo primero de todo daros las gracias por vuestra presencia, por vuestras disponibilidad, por querer vivir estos días con nosotras desde la intensidad que requiere este momento.
Este Capítulo tiene algo especial para nosotras, para la Congregación…………… VUESTRA PRESENCIA. En la historia de la Congregación, es la primera vez que los laicos estáis presentes y participáis en algunas sesiones del Capítulo.
El último Capítulo General –julio 2002- fue un momento de Gracia donde descubrimos que el Espíritu nos invitaba a vivir con audacia y confianza esta nueva etapa:
“Conscientes de que uno de los signos de los tiempos es compartir con los laicos el Carisma Dominicano, ENCOMENDAMOS a la Priora General con su Consejo, ponga los medios para constituir, una comisión mixta (hermanas y laicos) a fin de estudiar y proponer el modo de que, institucionalmente, puedan pertenecer a la Congregación los laicos que están en sintonía con nuestro Carisma” (Actas nº 194)
La Congregación tomó viva conciencia de que en la Iglesia los laicos tenéis una vocación específica y que su papel en la sociedad así como en la Iglesia y, dentro de ella, en la misión que realizáis desde el Carisma Dominicano es muy importante. Por eso, nos sentimos responsables de poner los medios para que todos fuéramos respondiendo a la vocación a la que cada uno hemos sido llamados y así enriquecernos mutuamente, fortalecer el Carisma y nuestro sentido eclesial.
Por otra parte, el documento eclesial Vita Consecrata nos animaba, nos interpelaba a vivir un renovado dinamismo espiritual y apostólico, a buscar nuevos caminos de comunión que contará con nuevas energías, asegurando a la Iglesia la continuidad de algunas de sus formas más típicas de servicio:
“Dios ha querido recrear la Vida Consagrada, renovarla y darle horizontes de esperanza a través de la incorporación de los laicos…” (VC nº 55)
Estamos viviendo un momento histórico, un acontecimiento congregacional y eclesial. Hermanas y laicos, vamos tejiendo la historia de la Congregación, día a día y entrelazando los hilos que hacen visible el poder vivir juntos el seguimiento de Jesús según el Carisma de Santo Domingo de Guzmán.
Durante estos años hemos experimentado “el gozo de caminar juntos”. Todo lo vivido ha sido una oportunidad para disfrutar del encuentro, para alimentarnos de la riqueza que nos regalan los demás, para sentirnos cada uno artífices de nuestra historia y colaboradores del Proyecto que Dios nos tiene preparado.
El Espíritu nos está impulsando a seguir adelante, estoy convencida de que el futuro vamos construyéndolo a base de pequeños pasos dados todos juntos. Es más, tengo la certeza de que el futuro nos tiene reservado todo un abanico de posibilidades que van a seguir llenando de sentido nuestra presencia, vida y misión pero que nos van a pedir una renovación continua en nuestro estilo de ser, actuar y creer.
Una vez más, somos convocados para seguir buscando juntos nuevos caminos de predicación, para ser signo de la gran familia de Dios, para asumir el desafío de ser místicos y profetas en medio de este mundo. Juntos sumamos y juntos podremos seguir avivando la antorcha de Domingo.
Estamos aquí porque nos sentimos familia, Congregación y creemos, y así vamos experimentándolo, que “juntos” podemos ir encauzando los desafíos que el mundo nos propone, porque….
MAÑANA EMPIEZA HOY…
Un mañana que nos permite pensar, sugerir, apuntar, vislumbrar, diseñar nuevas esperanzas, ilusiones, convicciones y aspiraciones.
Un mañana que nos impulsa a dar el salto y así pasar de hablar del futuro a hacerlo presente.
Un mañana del que ya hemos contemplado su amanecer con el camino que hemos recorrido durante este tiempo y los pasos que hemos dado en relación a esta prioridad.
Estamos aquí, para seguir buscando, reflexionando, dialogando, para continuar diseñando juntos nuestro futuro. Y esto es lo que queremos que sean estos días y el sentido de vuestra presencia en medio de este acontecimiento tan importante que celebramos la Congregación, el Capítulo General.
Por eso, es momento de expresar nuestro agradecimiento por tener la oportunidad de encontrarnos hoy aquí
Un agradecimiento sincero y profundo a vosotros: Sagrario, María, Javier, Jaume, Montse, Marcel y Belén. Y un recuerdo especial para todos los laicos de Mozambique, Ecuador, Bolivia y España con quienes compartimos la misión desde el Carisma Dominicano y este nuevo proyecto de futuro.
A las 16′30 nos reunimos en la sala donde se realizan las asambleas, allí se presentaron las diferentes comisiones y se dialogó, ampliamente con los laicos presentes en la reunión.
Seguidamente, nos trasladamos a la sala de actos, en la que H. Maite Millat presentó, nuevamente, la memoria de laicos señalando los pasos, que desde el año 2003 hasta este capítulo, se han ido realizando, y las pautas a seguir en un futuro próximo.
Hacia las 18′30 h., después de haber descansado un tiempo, nos volvimos a encontrar en la sala de reuniones. Ahora, los laicos explican cómo ha surgido su vocación de laicos compartiendo la tarea con las hermanas y cuáles son sus vivencias, las experiencias que han ido configurando esta vocación, y también las espectativas que tienen. El tiempo transcurre en un clima de diálogo, fraternidad, confianza y de gran armonía. Disfrutamos mucho, pues se expresaban con naturalidad y sencillez, y siempre desde el corazón.
Terminamos con una breve oración. Antes de la cena dimos un paseo por el pueblo.




Julio 22, 2008 a las 9:56 pm |
Gracias, seguimos recibiendo vuestro apoyo. Sabemos que estáis con nosotras, os sentimos presentes.
Julio 23, 2008 a las 10:33 am |
ÁNIMO HERMANAS, vuestros trabajos son semilla de buena cosecha. Los laicos han vuelto encantados… movidos por el mismo espíritu con el que les habéis acogido, escuchado y compartido. Dicen que se trabaja mucho pero que hay muy buen ambiente…
Más vale que habéis puesto una imagen del paseo por el pueblo… eso también es del espíritu…
Unidas en la oración y seguid sintiéndonos presentes… LO ESTAMOS.
Julio 23, 2008 a las 8:46 pm |
Nos alegramos que los laicos se hayan sentido bien acogidos por todas vosotras. Esta semilla dará su fruto no nos quepa la menor duda.
Seguimos recondándoos. Ánimo que queda poco y será lo mejor…
Un fuerte abrazo.
Elisa, Julia, Flor.
Julio 24, 2008 a las 2:34 am |
hemos leido con mucha atencion el apartado de los laicos es un paso muy grande en la Congregación esto nos anima a trabajar con mas apertura y dándole mas responsabilidad a los laicos ánimo y que el espiritu les guie tanto a los laicos como a las hermanas capitulares unidadas en la oracion .
Julio 24, 2008 a las 11:49 am |
Ànimo y mucha fuerza. demostraís que el Espíritu os guia.
Muchas gracias por vuestra acogida y permitirnos compartir con vosotras el carisma dominicano.
Estaís presentes en nuestro dia a dia.
Un abrazo
Julio 24, 2008 a las 8:04 pm |
En la hoja dominical del domingo, 13 de julio, venía una cita de Paul Claudel que decía:
“Ser persona que va encendiendo con su cirio… las velas de la procesión”…
Ofrecer luz, calor, vida …
- Una bonita imagen de lo que, la Congregación, está viviendo estos días.
Nuestras velas están a punto para recibir esa luz … y, seguir en la procesión.
En encuentro con los laicos debió ser una gozada. Nosotras participamos desde aquí y lo disfrutamos. Lo preparasteis muy bien. Vinieron encantados.
Julio 24, 2008 a las 8:05 pm |
En la hoja dominical del domingo 13 de julio, venía una cita de Paul Claudel que decía:
“SER PERSONA QUE VA ENCENDIENDO CON SU CIRIO… LAS VELAS DE LA PROCESIÓN”…
OFRECER LUZ, CALOR, VIDA …
- Una bonita imagen de lo que, la Congregación, está viviendo estos días.
Nuestras velas están a punto para recibir esa luz … y, seguir en la procesión.
El encuentro con los laicos debió ser una gozada. Nosotras participamos desde aquí y lo disfrutamos. Lo preparasteis muy bien. Vinieron encantados.